Por Caroline Gibu

El Informe de Contraloría a la Cuenta General de la República dice “..No nos fue posible validar la ejecución del presupuesto de gastos por S/ 8 586 129 mil…” ¿qué significa?

El Contralor General Edgar Alarcón presentó el miércoles 31 de agosto los resultados de la Auditoría a la Cuenta General de la República 2015 ante la Comisión de Presupuesto y Cuenta General de la República del Congreso.

Quizás esta noticia pasó desapercibida frente a las otras noticias del día, sobre todo porque la Cuenta General de la República (CGR) es un documento desconocido para el común de los ciudadanos, y su auditoría resulta siendo irrelevante. Y la verdad es que sí debería importarnos.

Imaginemos una empresa – ahora que se habla tanto de formalización y emprendimiento sostenible – cuyos dueños reciben de parte del contador un documento que les permite ver si les fue bien o mal durante el año, si tuvieron pérdidas o ganancias, si alcanzaron las metas de crecimiento en ventas que establecieron a inicio del año, entre otros. Eso es la CGR: un documento que explica cómo les fue a todas las entidades del Estado, incluyendo a las empresas públicas. Según la definición en el glosario del propio Ministerio de Economía y Finanzas es un “instrumento de gestión pública que contiene información y análisis de los resultados presupuestarios, financieros, económicos, patrimoniales y de cumplimiento de metas e indicadores de gestión financiera en la actuación de las entidades del Sector Público durante un ejercicio fiscal”.

Siguiendo con el ejemplo de la empresa, los dueños también reciben un informe hecho por un tercero no vinculado que ha verificado que los documentos elaborados por el contador son confiables, y en donde se proponen mejoras para una gestión transparente y eficiente de los recursos de la empresa. Precisamente, ese es el Informe de Auditoría de la CGR: un documento que, acorde con la normativa, permite verificar “la confiabilidad y transparencia en la información y la aplicación correcta de los procedimientos establecidos en su elaboración, comprobando la correcta integración y consolidación en los estados financieros. El informe incluye el estado de la implementación de las recomendaciones y el levantamiento de las observaciones de los ejercicios anteriores”.

Si todos los peruanos queremos un Estado transparente, eficiente e inclusivo, en donde los recursos sean utilizados de manera correcta, tanto la CGR como su Informe de Auditoría, deberían ser de nuestro interés. Pero no lo es, por una sencilla razón: están escritos sólo para especialistas y no para los demás ciudadanos

Aquí van cinco cosas que esperamos de la Contraloría a propósito del Informe de Auditoría a la Cuenta General de la República 2015

1. Contar con un Resumen Ejecutivo Ciudadano:Es cierto, el Informe de Auditoria de la CGR es para especialistas y así debe ser, pero podría también contar con un documento dirigido al ciudadano: un Resumen Ejecutivo en donde de manera sencilla y en lenguaje plano – es decir obviando tecnicismos – explique los principales hallazgos, conclusiones y recomendaciones. El último Informe de Auditoría de la CGR tiene 292 páginas, las conclusiones se exponen a partir de la página 190 y las recomendaciones a partir de la página 196, ¿no sería mejor para los ciudadanos, congresistas y periodistas, contar con un Resumen Ejecutivo? La nota de prensa no es suficiente porque no está adjunta al Informe, y, por tanto, no necesariamente es accesible al ciudadano.

 

2. Uso de infografías y gráficos: El Resumen Ejecutivo puede también contar con gráficos e infografías que ayuden a un lector no especializado – y a muchos congresistas - a entender mejor cómo es el proceso de auditoría, y qué es lo que se ha revisado. Por ejemplo, en la sección Conclusiones del Informe de Auditoría se indica que el universo de entidades públicas al 2015 era de 2,472 entidades, de las cuales 2,436 (98.5% del universo institucional) presentaron la información necesaria para ser incluidas en la CGR. De ellas, la Contraloría realizó un proceso de auditoría presupuestaria a 253 entidades que representan el 80.4% de ingresos y 79.2% de gastos del Estado. Un buen diseñador podría colocar todas estas cifras en gráficos y acompañar una infografía con la descripción del proceso y sobre todo de los objetivos y resultados de todo ello.

 

3. Ayudar al lector a la mejor interpretación de las cifras:Algunos párrafos y cifras del Informe de Auditoría pueden ser claros para el especialista, pero pueden generar inquietudes o interpretaciones erróneas a un lector común – por ejemplo un periodista no especializado. Por ejemplo, en la página 15 acápite 7 se indica lo siguiente “No nos fue posible validar la ejecución del presupuesto de gastos por S/ 8 586 129 mil, por diversas limitaciones de la administración de las entidades públicas en la muestra de auditoría, la cual se ha visto afectada en dicho importe, principalmente por las situaciones siguientes:

- Sistemas de información, de control interno y no acceso a la documentación original que soporta la ejecución del presupuesto de gastos por S/ 7 964 826 mil, en entidades del Gobierno Nacional por S/ 2 758 671 mil (Ministerio de Transportes y Comunicaciones por S/ 2 438 773 mil, Ministerio de Defensa por S/ 253 313 mil, Ministerio de Agricultura y Riego por S/ 14 458 mil, Oficina Nacional del Gobierno Interior por S/ 2 838 mil……”

¿Qué significa ello? ¿Se gastó sin contar con un contrato? ¿Se gastó prudentemente pero no se documentó el gasto? ¿A dónde se fueron más de 8 mil millones de nuevos soles? Sería importante justamente contar con una explicación más cotidiana de algunas cifras presentadas en el Informe de Auditoría.

 

4. Contribuir con la Auditoría Social:A partir de la página 196, el Informe de Auditoría presenta 20 recomendaciones a Poder Ejecutivo, al Poder Legislativo y a la Municipalidad Metropolitana de Lima, muchas de las cuales debieran ser discutidas también con otros actores para evaluar su pertinencia y propiciar no sólo la vigilancia sino la colaboración / co-creación de soluciones conjuntas con empresas auditoras – en el país tenemos cuatro internacionales muy grandes - y sociedad civil.

Como ejemplo, aquí rescato algunas que propiciarían una discusión interesante y posibles soluciones:

. Que la SUNAT incorpore al Sistema de Libros Electrónicos - SLE, a todas las entidades del sector público que conforman la Cuenta General de la República a fin de mejorar la transparencia del proceso de rendición de cuentas y cautela de la documentación que sustenta la gestión de los recursos públicos asignados,

. Que el Ministerio de Economía y Finanzas, a través de la Dirección General de Contabilidad desarrolle los aplicativos informáticos para optimizar la información contable, considerando la realidad logística de las entidades públicas.

 

5. Facilitar el acceso al Informe:El Informe de Auditoría de la CGR está disponible en dos plataformas: En la página web del Congreso y en la de la Contraloría. Sin embargo, el acceso no es inmediato. Hay que entrar a varias ventanas y saber qué es lo que se quiere buscar y en donde puede estar. Sin embargo, una vez que lo encuentras, el gran reto es descargar el documento: en ambas plataformas, el Informe es un gran conjunto de imágenes en pdf que pude ser difícil de descargar. No existe una hoja de cálculo adjunta que permita trabajar con las cifras y gráficos. Disponer de un documento mucho más amigable, permitirá que tanto periodistas como investigadores se apropien de la información, ayuden a su difusión y le den un mayor valor.

 

Mejorar la calidad del gasto requiere también mejorar los procesos de auditoría gubernamental y control social para acabar con la corrupción y el despilfarro, y fomentar una mirada colaborativa en la implementación de mejoras. Confío que el nuevo Contralor y su institución compartan también este enfoque.

 

 

 

 

 

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Por Caroline Gibu

El Ministro de Economía y Finanzas Alfredo Thorne ha plateado un "nuevo MEF", una institución más dialogante y más cerca de la gente. La coyuntura no puede ser más propicia por cuanto antes del 1 de septiembre de este año, el Ministerio deberá presentar ante el Congreso de la República el proyecto de ley de Presupuesto Público para el año 2017; y bajo la visión que este #NuevoMEF se ha planteado, espero que dicha propuesta venga acompañada de un Presupuesto Ciudadano, un documento sencillo y en lenguaje plano – es decir, sin tecnicismos o palabras difíciles – de fácil comprensión para el ciudadano, que permita explicar las metas del presupuesto público aun para quienes nunca han escuchado hablar de él. Tanto la OECD como el FMI han establecido en innumerables documentos la importancia de los Presupuestos Ciudadanos, así como guías específicas para su implementación.

Desde el año 2008, Ciudadanos al Día ha monitoreado la transparencia presupuestaria a través del proyecto Encuesta de Presupuesto Abierto (Open Budget Survey en inglés), liderado por el International Budget Partnership. Dicha encuesta mide cada dos años la transparencia, la participación ciudadana, y la efectividad en el control en los presupuestos de más de 100 países. Una de las principales observaciones que la Encuesta establece para Perú es la necesidad de mejorar los mecanismos de información y participación ciudadana respecto al Presupuesto Público en su conjunto, y más allá de las consultas que se realizan a nivel regional o local en el marco del presupuesto participativo.

En ese contexto, desde el año 2013 el MEF ha publicado anualmente la Guía de Orientación al Ciudadano del Presupuesto Público tanto en su fase de propuesta como luego de su aprobación ante el Congreso. Este ha sido un esfuerzo loable para el Ministerio, pero creo que se puede hacer más, que siempre hay formas de explicar y comunicar mejor, y que se puede ir más allá de los fríos números de las cuentas presupuestales.

En esa línea, cinco cosas que esperamos del Presupuesto Ciudadano 2017:

1.  Empezar con las metas más que con la distribución:  Para quienes hemos seguido el Presupuesto Público durante años, estamos familiarizados con el esquema usual de los documentos presupuestales: se inicia con el marco macroeconómico, siguiendo con la recaudación y la distribución del gasto (por niveles de gobierno, por sectores y por departamentos) y luego se explican las metas o resultados. ¿Por qué no empezar al revés? Estoy segura que una madre de familia entiende mejor qué significa una educación de calidad para sus hijos (mejores notas, acceso a materiales educativos, buenos profesores) que explicarle primero cuánto tiene que ahorrar y cuánto ingreso debe generar para pagar el colegio que quiere para ellos.

Claro que es necesario que nos expliquen cómo se financiará ese presupuesto y qué inversiones debemos tener, pero sería importante empezar por lo concreto y básico: ¿qué gana el ciudadano en un año con la gestión del presupuesto público?

2. Promover el monitoreo ciudadano: El Presupuesto Ciudadano también puede ser un documento de referencia para generar monitoreo ciudadano de las metas: si el presupuesto indica que cada niño menor de un año recibirá una vacuna determinada, entonces, desde una madre gestante hasta una organización civil o un municipio podrá monitorear que esto suceda realmente. Quizás ésta sea una forma simplificada de expresar como funcionaría un sistema de monitoreo, y que la realidad requiere de más componentes, pero mi punto es que el Ministerio debe establecer un mecanismo que permita recibir alertas y coordinar con los otros sectores, pliegos o unidades ejecutoras que les toca implementar el presupuesto y por ende son responsables del resultado. Un #NuevoMEF más cerca de la gente implica no sólo "más cerca para informar" sino "más cerca para escuchar y resolver juntos".

3. Rendir cuenta de las metas:  Actualmente se produce la
Guía de Orientación al Ciudadano del Presupuesto Público, que se difunde en fechas colindantes a la presentación del proyecto de ley y a la aprobación del mismo por parte del Congreso. Sin embargo, no hemos visto aun algún documento que nos indique a los ciudadanos si las metas establecidas se cumplieron o no, y si no se cumplieron ¿por qué no se cumplieron?

El Marco Macroeconómico Multianual y la Exposición de Motivos del Proyecto de Ley de Presupuesto son dos documentos técnicos que año a año, y en cierta medida, explican los logros, desafíos, problemas externos e internos alrededor del cumplimiento de metas.  Sería ideal que tengamos una explicación sencilla, clara y transparente de qué ha pasado con las metas. Me imagino que el principal reto es decir por qué no se logró – las posibilidades de ser criticado pueden generar resistencias – sin embargo, es también una manera de generar presión o estrés positivo hacia el logro.

4. Salir a explicar:  No basta con contar con un Presupuesto Ciudadano y publicarlo en la web. Es necesario salir tantas veces se pueda con el documento y compartirlo entre todos los públicos. Este ejercicio nos sólo genera que más personas conozcan el documento sino también retroalimentación de qué aspectos se pueden mejorar respecto al mismo. Quizás haya un grupo de la sociedad que quiera más información sobre determinada meta, o siente que hay ausencias respecto a temas específicos. Con esos insumos, el Presupuesto Ciudadano del siguiente año será un documento mucho más afinado que el precedente.

Salir a explicar no es sencillo, implica preparación, implica estrategia. Por ello el Presupuesto Ciudadano debe ir acompañado de una estrategia de comunicación que incluya a los diversos actores que conforman nuestra sociedad, así como el uso de redes sociales: un video, una infografía, un "gif animado", una traducción a lenguas nativas, pueden colaborar en la comunicación. Por supuesto, poner la información en datos abiertos – es decir, que los datos utilizados para armar gráficas y cuadros, estén también en hojas de cálculo y no en "pdfs" – ayudará a que otras organizaciones y medios de comunicación "se apropien" del contenido y le den mayor valor.

5. Presupuesto ciudadano no sólo en el MEF:  Proponemos que el ejercicio de Presupuesto Ciudadano del Presupuesto Público, también tenga su correlato en cada sector, incluso a nivel regional y municipal. Cada ministerio debería contar con su propio Presupuesto Ciudadano, un documento en donde se explique las metas establecidas y cómo lo lograrán; que promueva el monitoreo; que rinda cuenta de los resultados; y que sea difundido de modo tal que también permita la retroalimentación. Las memorias anuales que actualmente se imprimen no necesariamente responden a los niveles de transparencia, participación y rendición de cuentas que se requieren. La visión del #NuevoMEF a nivel presupuestal puede trasladarse también a todos los sectores.

En suma, debemos avanzar en la dirección de convertir al Presupuesto Ciudadano en un instrumento para lograr la real participación ciudadana en el Presupuesto Público. Los mecanismos actuales de participación en la formulación y ejecución del presupuesto son escasos: la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza ha hecho esfuerzos notables para cada año hacer análisis del presupuesto a nivel técnico y discutirlo permanentemente con el Ministerio de Economía y Finanzas; a nivel regional y local se cuenta con las audiencias del Presupuesto Participativo, pero lo que en estos espacios se consulta y decide es bastante heterogéneo y con resultados aislados.

Si queremos un país que comparta los mismos ideales y la misma visión del futuro, tenemos que lograr que muchos más peruanos y peruanas entendamos el presupuesto como instrumento de política pública y no cómo una lista de Papá Noel. Y tenemos que generar mecanismos para que ese presupuesto refleje las distintas soluciones que se plantean para lograr un país más justo, equitativo y solidario. Pero más aún, tenemos que lograr que las metas presupuestales realmente cambien la situación actual de muchas personas y las coloquen en una situación mejor. Confío que el #NuevoMEF transite por el camino correcto y se acerque al ideal de Estado más integro, eficiente e inclusivo que todos esperamos.

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Por Caroline Gibu

Hace poco más de un mes, en una de esas visitas familiares que uno hace a fin de año, me encontré con uno de mis sobrinos de casi 16 años y a punto de terminar el colegio, inquieto porque quería ocupar su verano trabajando – motivos de sobra: ganar algo para comprar tecnología, salir de casa, conocer gente, y la lista continuaba – pero no sabía dónde ni en qué.

Lo primero que se me ocurrió fue decirle que visitara una Ventanilla Única de Promoción del Empleo (VUPE), una iniciativa del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo que permite conectar a quienes buscan trabajo – principalmente jóvenes - con las empresas que demandan trabajadores. ¿Qué tiene de especial?, se preguntarán algunos, ¿cuál es la diferencia entre la VUPE y una agencia de empleos privada o una página web de búsqueda de trabajo? Lo interesante de esta ventanilla es que permite orientar a quien busca trabajo en sus derechos y deberes así como en los trabajos que podría desempeñar; fortalecer sus capacidades para enfrentar un proceso de selección; en algunos casos, recibir capacitación laboral en los diversos programas del Ministerio; así como dotarles de herramientas – como el Certificado Único Laboral o el Certificado de Competencias Laborales – para mejorar su empleabilidad. También otorga información de ofertas laborales a través de su página web y en cabinas instaladas en las sedes. A agosto del 2014, las VUPE ya operan en las ciudades más importantes de las 25 regiones del país así como en algunos municipios y centros de formación laboral privados.  Hacia el 2013, el Ministerio logró insertar 6,415 jóvenes y colocar a 28,714 personas en el mercado laboral. La Ventanilla Única de Promoción del Empleo (VUPE) ganó el Premio a las Buenas Prácticas en Gestión Pública 2013 que organiza Ciudadanos al Día en la categoría Servicio de Atención al Ciudadano.

¿Tiene el Estado que ser una agencia de empleos? No es mejor que las empresas privadas sean quienes realicen este trabajo. Efectivamente ya existen en el mercado - y el Ministerio las ha promovido también - agencias de empleos privadas que realizan con eficacia y transparencia la conexión entre la oferta y la demanda laboral. Y en los últimos 10 años han prosperado muchas empresas virtuales que facilitan la búsqueda de empleo desde casa, a nivel nacional e internacional. Sin embargo, tal como lo indica el economista Gustavo Yamada aquí y aquí, existen espacios para que el sector público intervenga: porque la oferta laboral está poco capacitada para ser empleable y requiere ser fortalecida con programas de capacitación; porque existen empresas medianas y pequeñas que no están en la capacidad de invertir en agencias privadas de empleos; porque la búsqueda de trabajo en los sectores más vulnerables de la población sigue siendo poco estructurada e informal; porque existen ciertos sectores u oficios que no son de interés de las agencias privadas aun cuando un grupo poblacional importante requiere el servicio, por sólo citar algunas razones.  En lo que a mi respecta, contar con un servicio para formar en derechos y deberes laborales tanto a la oferta como a la demanda laboral resulta siendo un plus importante en el camino de generar institucionalidad y confianza.

¿Y qué pasa con el sector público como empresa? ¿Las instituciones públicas utilizan mecanismos transparentes y predecibles para sus solicitudes de empleo? En el año 2004, el año en que nació Facebook y un par de años después que naciera Linkedin, se aprobó el Decreto Supremo 012-2004-TR  que obliga a todas las entidades y empresas del Estado a remitir sus ofertas de empleo al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo para ser publicadas en su web www.empleosperu.gob.pe al menos 10 días hábiles anterior al inicio del concurso. Una mirada rápida de las vacantes públicas en dicha web me lleva a preguntarme, ¿estarán todas las entidades públicas ofertando allí? ¿todos los municipios? ¿los gobiernos regionales?. ¿Es una web consultada por los recién egresados de las escuelas de gestión pública, de administración, de medicina o educación?

Las entidades públicas más robustas hacen uso de mecanismos privados para sus procesos de selección y publicitar sus ofertas – una visita por los principales buscadores y páginas web de empleo me ha permitido ver que algunas entidades del Estado ofertan allí con frecuencia. Pero esta es la excepción y no la regla.

¿Cómo hacer que la información de empleo en el sector público sea más dinámica, transparente y predecible? Quizás hace falta aquí también promover un mercado de información y capacitación que conecte a la oferta y demanda laboral en el Estado - y aquí pienso en muchos amigos desarrolladores tecnológicos y por supuesto en startups que nos darían soluciones muy interesantes - pero sobre todo necesitamos aportes en la formación en derechos y deberes laborales, en ética en la gestión pública, tanto a empleados como autoridades. Y para ello fortalecer a los entes rectores – para empezar Servir y el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo – como generar alianzas público privadas resultan indispensables.

¡Gracias por leerme y que empiece el intercambio de nuevas ideas!

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