PremioBPG 2005 » Noticias » Enero 2005

 

Las prácticas de buen gobierno reducen la corrupción, dice Albán Defensor del Pueblo considera que premio será importante

 
Walter Albán sabe lo que significa una mala práctica de gobierno y no sólo porque de una u otra manera la ha sufrido en carne propia, sino porque la entidad que dirige –Defensoría del Pueblo- es la encargada de recibir y canalizar las quejas ciudadanas acerca de los comportamientos de las entidades estatales. Sin embargo, ello no ha disminuido un gramo su optimismo de que la situación puede cambiar.

“La gravedad del problema no apaga nuestro optimismo ni mucho menos nuestra decisión de alentar las necesarias reformas. En los últimos años se están produciendo cambios alentadores. Así, a partir de la vigencia de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, la ciudadanía cuenta con mayores garantías y mecanismos para obtener información de las entidades públicas en plazos perentorios. De esta forma, ha sido posible revertir lo que hemos denominado cultura del secreto, que aun prevalece en nuestro medio”, explicó el defensor del Pueblo.

Albán considera que el concurso CAD tiene una importancia de primer nivel. “Nos hemos comprometido como institución y a título personal, en este concurso, porque nos parece muy importante mostrar, destacar y difundir aquellos esfuerzos y experiencias exitosas que se orientan a transformar y renovar las relaciones entre las instituciones públicas y la comunidad. Todos y todas necesitamos convencernos de que es posible hacer del buen gobierno una práctica constante, una cultura institucional y no solo una iniciativa aislada o de unos pocos. Por eso, premiar a las instituciones que desarrollan buenas prácticas al servicio y de relación con el público puede estimular para que otros y cada vez más entidades sigan ese camino”.

Al mismo tiempo, explicó que ahora las entidades públicas cuentan con portales de transparencia en Internet a través e los cuales se difunde los presupuestos, las remuneraciones, las agendas oficiales y los procesos de contrataciones, entre otros, y que en el caso de los gobiernos regionales, la supervisión efectuada periódicamente por la Defensoría del Pueblo ha permitido verificar que poco a poco se van superando deficiencias y completando la información que la ley exige sea difundida en estos portales.

Principales problemas

De acuerdo con el defensor del Pueblo, por décadas la administración pública y sus operadores en todo nivel han sentido que el Estado era de su propiedad. “Se han asentado vicios de aprovechamiento personal de los recursos y beneficios públicos; vicios de arbitrariedad que han hecho que las decisiones políticas se tomen, por lo general, de manera inconsulta; o que se vea a las personas únicamente como beneficiarios o clientes y no como ciudadanos, no como personas con derechos. La administración pública no hay sabido ser sensible a las diferencias y a las condiciones sociales, económicas o culturales que hacen que unos sean más vulnerables que otros y asentó la cultura del secreto”, indicó Albán.

Según el último informe anual que la Defensoría presentó al Congreso, el mayor número de quejas recayó sobre el sector Educación, pero apunta el defensor que históricamente la institución con mayor cantidad de quejas ha sido la Oficina de Normalización Provisional, por problemas en el reconocimiento y asignación de pensiones de jubilación. “Otras instituciones con importante porcentaje de quejas son la Policía Nacional del Perú, el Poder Judicial y el sector Salud”.

Volviendo a lo que significa el concurso CAD, Albán sostiene que tendrá un efecto multiplicador: “En nuestra labor cotidiana nos encontramos con autoridades y funcionarios dispuestos a cumplir con responsabilidad y vocación de servicio sus funciones; que estos esfuerzos sean públicamente reconocidos reforzará y alentará, sin duda, a otros. Por supuesto, no olvidemos que nos encontramos aún en un camino de reforma del Estado dentro del cual hay mucho por recorrer; entre otras cosas, necesitamos avanzar en las normas necesarias para tener en el país una auténtica carrera pública”.

Finalmente, sostuvo que para revertir la mala imagen del servidor público será necesario sumar esfuerzos de largo aliento. “En ese propósito está la defensoría junto a otras instituciones públicas y de sociedad civil, como Ciudadanos al Día. Es necesario alentar la cultura del servicio, fomentar una nueva ética pública, calificar y capacitar constantemente al personal; así como mejorar y expandir las actividades de rendición de cuentas y de transparencia”.

 

Fuente: El Comercio
Fecha: Domingo, 23 de enero del 2005

inicio | acerca de | contactenos
© PremioBPG 2005, Todos los derechos reservados